8 formas de promover salud mental y ganar agilidad en el nuevo contexto

Con información de: Greenwood, K. & Krol, N. (2020). 8 Ways Managers Can Support Employee’s Mental Health. HBR

Una encuesta realizada en Estados Unidos por la organización sin fines de lucro Mind Share Partners, reflejó que, durante la cuarentena, la salud mental de los participantes tuvo una caída del 42%. Esto, en un nuevo contexto organizacional que demanda de las personas la capacidad de ser productivos, cuidar de su bienestar y el de su familia; el deseo de aprender cosas nuevas de forma permanente y cuidar los intereses de la organización.

Se hace evidente que estas expectativas son insostenibles a largo plazo, si no nos detenemos a abordar el tema de cómo fortalecer la salud mental personal y de nuestros colaboradores como una fuente de ventaja competitiva, así como una forma de ganar agilidad en el nuevo contexto.

A pesar de que este tema aún se considera tabú en muchos contextos, la narrativa puede cambiar si reflexionamos en que, abordarlo, nos ayudará a apuntalar la fuente de nuestra capacidad, energía y pasión; haciéndonos, por ende, mucho más productivos y resilientes.

Es por esto que, en esta contribución, analizaremos 8 maneras de promover la salud mental como líder de una organización. Al seguir la lectura, sugiero reflexionar:

¿De qué manera puedes mejorar de forma individual, mientras impactas al resto de los colaboradores?

  1. Ten apertura ante la vulnerabilidad: Se necesitan líderes que de manera abierta aborden, cuando es oportuno, las historias asociadas a la salud mental y el bienestar. Aunque se está normalizando la existencia de desafíos relacionados con el tema, sobre todo en el nuevo contexto global, aún existen brechas en la forma en que los líderes lo comunican y comparten.

¿Existe alguna historia que te gustaría compartir? ¿Cómo impactaría a tu equipo el conocerla?

2. Sé un ejemplo: Fomenta el compartir abiertamente prácticas de autocuidado. Los colaboradores agradecerán saber de qué manera mantienes tu bienestar, mientras velas por el logro de objetivos organizacionales.

3. Construye una cultura de cuidado: Es necesario cambiar la narrativa en todo lo que rodea a la salud mental. Si tú y tu equipo están trabajando desde casa, es un desafío saber cuándo alguien está pasando por momentos difíciles. Ve más allá de preguntar cómo están, refiriéndote a cosas específicas y escucha con atención. Los colaboradores agradecerán la empatía y compasión, más allá de la necesidad de obtener soluciones.

4. Ofrece flexibilidad: Las circunstancias de los colaboradores de tu equipo y de la organización, continuarán en cambio constante. Tener el mayor contexto posible con relación a cómo se están adaptando tus colaboradores, así como los desafíos que están superando, permitirá agilidad al momento de resolver problemas.

Algunos líderes temen a la flexibilidad, pues consideran que los aleja de los objetivos organizacionales; sin embargo, si se ancla a la necesidad de fijar normas que ayuden a las personas a mantener límites saludables; el resultado será siempre positivo.

¿Cómo estás aplicando la flexibilidad en tu rutina laboral y personal?

5. Comunícate aún más de lo que consideras necesario: La forma en que te comunicas con tus colaboradores, está directamente relacionada con su salud mental. Sé claro en los cambios de contexto y circunstancias. Clarifica normas. 

Estas prácticas ayudarán a esclarecer las expectativas que existen de cada persona en la organización, impactando en la reducción de estrés, así como en la mejora de la productividad a corto y largo plazo.

¿Consideras que estás comunicando los cambios en expectativas con la claridad necesaria?

6. Invierte en aprendizaje: En algunas organizaciones, se invierte una gran cantidad de dinero en temas de seguridad o de adopción de tecnología. Sin embargo, se pasa por alto la importancia de apuntalar la cultura de prevención en lo que respecta a la salud mental. Existen una cantidad de recursos incluso gratuitos, que pueden ponerse al alcance de los colaboradores, reduciendo la estigmatización alrededor del tema.  

7. Modifica políticas y prácticas: En el nuevo contexto que estamos viviendo, los flujos de trabajo y procedimientos están sufriendo cambios constantes. Algunas organizaciones tuvieron incluso que re-imaginar su modelo de negocio, con el enorme estrés asociado a esta tarea.

Por ello, es recomendable revisar de qué manera se está compensando a la gente, cuáles son los canales de comunicación, las políticas alrededor de permisos de trabajo, etcétera. Si realizas algún cambio que tiene que ver con la intención de cuidar de su salud mental, comunícalo de forma directa.

8. Mide: Es necesario llevar a cabo pulsos constantes que nos ayuden a definir el estado emocional y mental de los colaboradores; formulando programas a partir de la información resultante.

¿Habías considerado que la salud mental de los colaboradores podía ser una ventaja competitiva en tu organización? Sin duda, contar con colaboradores mentalmente saludables, tiene un impacto directo en la agilidad con la que toman decisiones y se adaptan al cambio de circunstancias.

Las 8 sugerencias abordadas en esta contribución pueden adaptarse a distintas organizaciones, creando un ambiente de colaboración y empatía que sin duda impacte la dimensión individual y organizacional.

Nos encantará leer las ideas que más resonaron en ti. De igual manera, si deseas información sobre recursos disponibles en temas de salud mental para tus colaboradores, o el tipo de pulsos que pueden llevarse a cabo para facilitar la toma de decisiones, escríbenos a info@kamaleo.net

Crédito de fotos: shutterstock.com

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