¿Cómo mejorar la ejecución de la estrategia?

8 cambios prácticos que pueden potenciar el proceso

Muchos ejercicios de planeación estratégica inician con un periodo de preparación que puede durar meses, entre la recolección de información, el análisis, la validación del consejo, la elaboración de reportes, etc. Por lo general el CEO o Director lleva la batuta en las discusiones y los ejecutivos compiten por recursos hasta que finalmente una estrategia emerge para proyectar el futuro deseado. Los presupuestos quedan establecidos y después… sucede muy poco.

¿Cómo mejorar la ejecución de la estrategia desarrollada? Investigaciones recientes* revelan que en la actualidad se requiere cambiar la dinámica del proceso de planeación. A continuación los 8 pasos para hacerlo:

1. Pasar de un proceso rígido a entender a la estrategia como un viaje

Debido a que existe mayor incertidumbre en el entorno actual de negocios, el ciclo de planeación anual y los planes a 3-5 años son poco dinámicos. En cambio, se necesita contar con planes que  puedan actualizarse conforme sea necesario.

Para ello, se recomienda que el equipo directivo mantenga diálogos periódicos (al menos mensuales) para hablar de la estrategia, contar con acciones clave, revisar su ejecución y hacer  cambios cuando se requiera.

2. Pasar de un sí inmediato a realmente debatir alternativas

En ciertos contextos es mal visto el cuestionar las premisas de un plan o sugerir diferentes alternativas. Sin embargo, la reflexión y exploración es la escencia de una gran estrategia, por lo que se debe abrir este tipo de espacios para enriquecer el proceso. Lo recomendable es centrarse en analizar las alternativas que impliquen un mayor cambio de rumbo.

3. Pasar de distribuir recursos equitativamente a invertir acorde al potencial de cada alternativa

Para ello se recomienda poner sobre la mesa diferentes opciones de inversión, mas allá de las unidades de negocio o segmentos actuales e ir al siguiente nivel de profundidad, ponderar los posibles movimientos y llegar a un consenso grupal.

4. Pasar de aprobar presupuestos anuales a planear grandes movimientos

Es normal que la atención se concentre en la premura del siguiente ciclo anual, sin embargo, si se tienen en mente grandes movimientos con implicaciones de más de un periodo, se deberán analizar los recursos necesarios para ejecutar las estrategias. Dichos cambios pueden incluso modificar el modelo de negocio actual.

5. Pasar de presupuestos rígidos a fluidez en los recursos

Se debe tener claridad sobre las iniciativas que optimizan recursos y las que representan una oportunidad de crecimiento. Las primeras deben contribuir a liberar flujos para realizar las segundas. Contando con políticas claras para hacer ajustes en el camino y evaluando costos de oportunidad, retornos de inversión, etc.

6. Pasar de fijar objetivos mesurados a una gestión de riesgos

En ocasiones los ejecutivos o unidades de negocio se fijan objetivos que saben que pueden cumplir o exceder, dejando de lado alternativas que pudieran ser más atractivas pero que implican también un mayor riesgo.

Lo recomendable es traer a la mesa todas las oportunidades que se identifiquen, crear un plan para optimizar o liberar recursos, otro para invertir o crecer;  acompañados de un plan que gestione los riesgos asociados.

7. Pasar de evaluar el éxito sólo por el número obtenido a una perspectiva más integral

Es decir, el resultado importa pero también cómo se obtiene. La idea es evitar penalizar al equipo por no cumplir un plan con bajas probabilidades de éxito o premiar la buena suerte. Otro elemento a considerar son las evaluaciones individuales, que pueden resultar contraproducentes en el proceso, ya que la ejecución de la estrategia es un trabajo de equipo.

8. Pasar de una óptica de planeación de largos periodos a dar el primer gran paso

En ocasiones hay una brecha entre la visión, los planes de largo plazo y los primeros pasos que hay que dar para acercarse al objetivo. Para ello se deben identificar las acciones clave a lograr en periodos de 6 a 12 meses y así ir incrementando en peridodos similares. Poner a prueba y evaluar.

Conclusión. Con estos 8 pasos, las probabilidades de formular grandes movimientos estratégicos se incrementan, lo que a su vez mejora las posibilidades de éxito de la organización. Implementarlos puede ser un primer gran paso en sí mismo. ¿Cuál te ha parecido más relevante?

*Tomado del artículo: Eight shifts that will take your strategy into high gear
Por Chris Bradley, Martin Hirt y Sven Smit

Fuente: https://www.mckinsey.com

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