Comunicación: la punta de lanza para liderar cambios estratégicos de alto impacto

La comunicación es un factor clave para facilitar que la gente llegue a estar lista, quiera y pueda adaptarse a un cambio.  Sin ella, los esfuerzos para introducir un cambio y/o liderar una transición estratégica pueden llegar a ser nulos y/o contraproducentes. De ahí que este artículo explora como en los llamados “viajes del cambio y/o  transiciones organizacionales iniciadas al introducirse un cambio estratégico” la comunicación va más allá de simplemente realizar juntas informativas, enviar correos electrónicos y/o efectuar alguna campaña esporádica que enfatice los beneficios de hacer las cosas de una manera diferente.  ¿Listo para iniciar?  

Alcance ¿Por qué en ocasiones si bien una empresa tiene un plan de trabajo robusto y bien cimentado para introducir un cambio estratégico,  éste en lugar de ser aceptado es rechazado?   ¿Por qué si en ocasiones se han invertido “n recursos” (dinero  +  tiempo) para diseñar y o desarrollar un nuevo sistema tecnológico, un nuevo modelo de trabajo y/o simplemente intentar introducir una nueva manera de operar; esta inversión se pierde; ello porque en cuanto la gente sabe del arribo de la nueva forma de hacer las cosas, la gente rechaza el nuevo modelo?    Si bien para responder a las anteriores preguntas – desde la perspectiva de gestión del cambio – hay una variedad de riesgos que pueden influir en el rechazo del nuevo modelo.  Mismos que fluctúan desde los que son directamente inherentes a la organización (tales como: falta de alineación del nuevo modelo a la estrategia, falta de acuerdo entre las cabezas, resistencia, falta de recursos financieros  y/o de tiempo así como la cultura misma); hasta aquellos que son directamente ligados a los individuos que vivirán el cambio (tales como su propio nivel de motivación y los distractores que ellos viven a lo largo de la transición organizacional).    En este artículo el enfoque es abordar a la comunicación como uno de los riesgos cruciales que están directamente en las manos del equipo que planea introducir el cambio en cuestión, tal como se indica en el siguiente diagrama:

Comunicación: La punta de lanza

Retomando el punto de que introducir un cambio estratégico en una organización no es un proceso mecánico sino un viaje en el que habrá altas y bajas, momentos gratos y momentos tensos…en fin, toda una serie de experiencias varias.    La comunicación es algo así como la punta de lanza, el estandarte o lo que va marcando el camino y/o midiendo los ánimos y las fuerzas para saber si es necesario apretar el paso o disminuirlo.   Ello partiendo de la perspectiva de que para que una persona, un equipo o una organización pueda llegar a sentir compromiso hacia  un nuevo modelo y llegar a adoptarle, es necesario pasar por diversas etapas.

De ahí que para asegurar esa punta de lanza es fuerte, es importante integrar tres perspectivas complementarias: La estratégica, la operativa y la táctica.

La perspectiva estratégica: El punto de partida para asegurar que un programa de cambio cuenta con una punta de lanza de alto calibre es responder a preguntas tan sencillas como las que siguen:

¿En qué consiste el cambio? 

¿Este cambio está directamente ligado a una estrategia en particular?

¿Existe un caso de negocio que soporte la introducción de este cambio? 

¿Las cabezas y o equipo directivo está alineado respecto a la naturaleza y valor de éste cambio?

¿Hay claridad respecto al significado y alcance de este cambio? 

¿Se conocen los tiempos en los que el cambio va a ser abordado?

¿Quiénes se van a ver impactados (de manera positiva y/o negativa) por este cambio?  

¿Cuáles son las diferentes audiencias?  Esto es, los diferentes grupos a los que el cambio puede significar cosas diferentes  (pueden ser entidades organizacionales tales como el equipo de compras, producción, tecnologías de la información, logística  etc. o bien el equipo directivo o el gerencial o el operativo…o la gente de los puntos de venta y/o los administrativos…o los de las sucursales foráneas y la matriz, etc.

  • ¿Cuáles son los beneficios asociados a este cambio? 
  • ¿La gente ya conoce o ha sido informada respecto a estos beneficios?

Ahora bien, habiendo encontrado las respuestas para éstas preguntas, se cuenta con la materia prima para entonces, llegar a desarrollar un plan que soporte la introducción de un cambio estratégico.

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