El salto de la urgencia a la intencionalidad.

Con información de: The Mission to End “Crazy Busy”. Daria Long. TEDx Talk, 2020.

“La mayor decepción de la era digital es la mentira de que podemos ser omni-competentes, omni-informados y omnipresentes. No podemos ser ninguna de esas cosas. Debemos elegir nuestra ausencia, nuestra incapacidad e ignorancia: y elegir sabiamente.” Kevin de Young

Existimos en un mundo que nos facilita un sinfín de herramientas, plataformas y medios de conectividad con la intención de estar en control del tiempo, comportándonos de la forma más productiva posible. Sin embargo, ¿respondes con más frecuencia que estás “locamente” ocupado?

Personalmente es una expresión que usaba con mucha frecuencia, y que está en el discurso de la gente que me rodea. Incluso es socialmente glorificado vivir bajo estos niveles de actividad. Hasta que escuché la experiencia de Daria Long, quien tiene uno de los empleos más estresantes del mundo: es doctora de urgencias.

A través de las técnicas que utilizan en el sector salud, es posible reflexionar en la manera en la que atendemos nuestra rutina diaria, y comprender que hay ajustes que podemos realizar para decidir desde la conciencia, no desde la urgencia. Si nos mantenemos permanentemente en un estado de alarma, generamos un aumento en las hormonas de estrés, mal funcionamiento de la memoria y el control de impulsos, así como la activación de áreas del cerebro que controlan la furia y ansiedad.

¿Cómo cambiar de estar “locamente” ocupados, a solo ocupados? 

La doctora Long da tres sugerencias, que sin duda son aplicables al mundo de las organizaciones. La clave es tener la certeza de que estamos listos y entrenados para manejar lo que sea necesario.

Clasificar

En los hospitales cuentan con un código de colores que incluye rojo, amarillo y verde. El rojo es una urgencia total de la que depende una vida. El amarillo corresponde a algo importante pero que puede esperar, mientras que el verde puede aplazarse sin inconvenientes, pues nadie está en riesgo de morir.

Es sorprendente la claridad con la que los médicos clasifican de inmediato la tarea que tienen al frente bajo este código, guiando su proceder, administrando automáticamente su tiempo, así como la energía disponible.

En las empresas las diferencias son sutiles. Podemos tener tareas pequeñas, pero de vital importancia, como contactar a alguien, que postergamos sin razón aparente. Y enfrentamos también aquellas decisiones en las que nos embarcamos de inmediato por emoción o urgencia, pero que en realidad no son prioridad.

En medio de las circunstancias únicas que estamos experimentando, ser capaces de clasificar las decisiones y tareas, es crucial. Debemos asignar colores a temas como:

  • Cambio o ajuste de los modelos de negocio
  • Manejo del flujo de efectivo en la organización durante el resto del 2020
  • Gestión del capital humano
  • Transformación de lo presencial a lo virtual

¿Qué color asignarías a cada una?

Ahora bien, hay un cuarto color: el negro. En los hospitales corresponde a una triste noticia en la que ya no hay nada qué hacer para salvar una vida. Pero en las organizaciones puede tener un contexto mucho más positivo, correspondiendo a eliminar por completo proyectos en los que hemos insistido, o relaciones comerciales poco fructíferas que no dejamos ir. Aprender a asignarles el color negro, nos da la libertad de no tener nada qué hacer al respecto, y la posibilidad de explorar nuevas opciones.

Diseñar: Consiste en no dejar las decisiones en función de nuestro estado de ánimo o del entorno, sino llevar a cabo planeaciones que pre-definan el resultado esperado. Por ejemplo, en las organizaciones existen procesos que llevamos a cabo una y otra vez, pero no están documentados, ocasionando trabajo doble.

Bajo el contexto actual, los “cómo” de las empresas han sido prácticamente borrados; dándonos la oportunidad de diseñar desde cero, de vislumbrar rumbos que no habíamos explorado nunca, y de recalibrar el resultado perseguido.

¿Qué proceso, rutina o hábito te gustaría diseñar?

Salir de nuestros propios pensamientos

Significa centrarnos en otras personas y grupos, más allá de nuestras preocupaciones. Esta acción nos da un rango de toma de decisiones superior, pues somos capaces de palpar un mayor número de variables

Justo ahora podemos poner en práctica este consejo de la doctora Long, quien a diario necesita pensar en el dolor o la urgencia de los pacientes más allá de su propio miedo. En el contexto empresarial, podemos usar esta perspectiva al reflexionar en temas como:

¿Cómo se sienten mis colaboradores trabajando desde casa? ¿Tienen alguna necesidad de infraestructura o capacitación que pueda proveerles? ¿Cómo están manteniendo el bienestar físico y emocional?

Es sorprendente la manera en que podemos enriquecer nuestro estilo de liderazgo al analizar las mejores prácticas de otras disciplinas como, en este caso, la medicina. Nos encantará saber qué de esta contribución resonó más en ti, y qué prácticas que llevas a cabo desde tu liderazgo para estar siempre listo.

Si deseas conocer la bibliografía consultada, así como más información referente al tema, escríbenos a info@kamaleo.net

Crédito Fotos:

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