Liderazgo integral

(Centered Leadership) Por Joanna Barsh, Susie Cranston y Rebecca A. Craske, McKinsey Quarterly, 2008

McKinsey, firma multinacional de consultoría, a través de su Leadership Project (Proyecto de liderazgo) busca identificar lo que motiva y sostiene el liderazgo de mujeres exitosas.

Como producto de sus investigaciones, se ha obtenido el modelo del liderazgo integral, el cual es aplicable tanto para mujeres como para hombres, y consiste en tener un set de fortalezas físicas, intelectuales, emocionales y espirituales que motivan el logro, que a su vez, inspira a otros a ser seguidores.

El liderazgo integral enfatiza el rol de las emociones positivas y se compone de 5 grandes dimensiones relacionadas entre sí:

  1. Significado. Consiste en encontrar las fortalezas propias y ponerlas a trabajar en favor de un propósito inspirador. Permite a la gente descubrir su potencial y superar sus límites, lo que se traduce en satisfacción laboral, incremento de la productividad y del sentido de pertenencia, así como del sentimiento de contribución hacia algo más grande y trascendente, lo que genera un círculo virtuoso.
  2. Gestión de la energía. Se refiere a conocer de dónde proviene la propia energía, a dónde se va y lo que se puede hacer para gestionarla, esto es, basar las prioridades en actividades que nos energizan. El auto-conocimiento es esencial para distribuir a lo largo del día tales actividades y muy importante dar espacio para enfocarse en ellas sin interrupciones.
  3. Estructura positiva. Es adoptar un modo más constructivo de ver el mundo, expandir los horizontes y tener resiliencia para continuar aun cuando suceden eventos que se contraponen a nuestros planes. El optimismo puede ser aprendido, sin embargo, la estructura positiva se diferencia del pensamiento positivo, en que la primera acepta los hechos adversos y los contrarresta con acciones, no sólo con creencias positivas.
  4. Construcción de redes. Se trata de identificar quién puede ayudarnos a crecer, identificar relaciones más fuertes e incrementar el sentido de pertenencia.
  5. Conexión. Consiste en encontrar la voz propia, tener confianza en uno mismo, tener la capacidad de aceptar oportunidades y los riesgos inherentes que conllevan, así como la capacidad de colaborar con otros.

Los resultados iniciales del proyecto, luego de varios años de ponerlo en práctica, muestran un incremento en la energía y motivación de los líderes que han trabajado en desarrollar las cinco dimensiones del modelo.

La hipótesis que se busca demostrar es que los líderes en la actualidad pueden ser mucho más efectivos con sus equipos a través de este modelo: un propósito compartido con un profundo significado para la gente involucrada;  conciencia explícita y gestión de la energía; estructura positiva; fuertes redes tanto formales como informales; y la creación colaborativa de oportunidades.

  • En tu opinión, ¿cuál de las 5 dimensiones es la más relevante para lograr un #cambio positivo en el desempeño de un equipo?

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