Potencial de cambio en una organización: ¿Qué es, su relevancia y cómo mejorarlo?

Tomado de: “How Good Is Your Company at Change?” Por David Michels y Kevin Murphy. HBR Magazine Jul-Ago 2021

En esta entrada del blog exploramos el concepto del Potencial de Cambio, que acorde los autores del artículo, es la capacidad que tiene una organización para cambiar. Gracias a su estudio, han podido determinar nueve elementos que tienen en común las organizaciones que adoptan los cambios con éxito.

El potencial de cambio es relevante, ya que está directamente relacionado con el desempeño operacional y financiero de una organización. Además, los colaboradores en empresas con un alto potencial de cambio, tienen una mejor percepción sobre sus líderes, su cultura organizacional y articulan sentirse más motivados y comprometidos.

Así pues, a continuación un extracto de los elementos que constituyen al potencial o capacidad de cambio.

Los 9 componentes del Potencial de Cambio

Acorde a los autores, existen nueve rasgos y habilidades que caracterizan a las organizaciones que abrazan los cambios de forma exitosa. Éstos se han organizado en tres categorías para su fácil comprensión.  

A. Para liderar el cambio

1. Propósito. Crea un sentido de pertenencia, guía las decisiones e inspira a la acción

2. Dirección. Traduce el propósito en un plan, clarifica hacia dónde se va y cómo llegar ahí

3. Conexión. Comprende el lado social del cambio; crea redes de líderes de opinión y seguidores

B. Para acelerar el cambio

4. Capacidad. Define los límites del cambio; se refiere a los recursos que permiten “absorber” una mayor o menor cantidad de cambios en un periodo de tiempo

5. Coordinación. Ayuda al dinamismo en la organización; calibrando prioridades, ejecutando y haciendo ajustes a los planes de forma simultánea

6. Escalamiento. Es la capacidad de amplificar las innovaciones y el impacto de iniciativas, adoptando sistemas de prueba-aprendizaje o de falla-rápida

C. Para organizar el cambio

7. Desarrollo. Prepara para el crecimiento, construye las capacidades para el aprendizaje y adopción de cambios

8. Acción. Genera motivación hacia el cambio; fomentando un mindset de cambio y reforzando los comportamientos esperados

9. Flexibilidad. Es la habilidad para reconfigurarse; útil para la sustentabilidad de los cambios

Entender las fortalezas y áreas de oportunidad en las tres categorías, permite a las organizaciones identificar su potencial de cambio y contar con un punto de partida para mejorarlo.

Cuatro tipos de organización, acorde a su potencial de cambio

Con base en los nueve rasgos, los autores han identificado cuatro arquetipos de organización, lo que permite tomar acción en función de sus capacidades de cambio.

1) Con falta de enfoque. Su fortaleza es la energía, innovan constantemente y tienen capacidad de ejecución. Sus debilidades: Propósito, Dirección y Conexión. La recomendación es que conecten la ejecución con la estrategia y logren priorizar en la diversidad de iniciativas.

2) Estancadas y escépticas. Son compañías con un propósito definido pero con áreas de oportunidad en la ejecución; por lo que su escepticismo sobre los cambios aumenta. Sus debilidades: Conexión, Escalamiento y Acción. Algunas ideas para mejorar van en el sentido de crear motivación hacia el cambio y obtener pequeñas victorias rápidas conforme se implementan cambios de mayor dimensión.

3) Alineadas pero con limitantes. En este grupo, los colaboradores actúan en un solo frente y hacia una misma dirección, sin embargo a medida que avanzan se requieren más recursos y nuevas habilidades. Sus debilidades: Conexión, Capacidad y Desarrollo. Para mejorar, se sugiere identificar y mitigar los cuellos de botella; así como priorizar y sumar recursos a las iniciativas clave.

4) Las que requieren ajustar sobre la marcha. En su momento definieron con claridad el propósito y la dirección; asignaron recursos y tomaron acciones; sin embargo el contexto cambió. Sus debilidades: Coordinación, Escalamiento y Flexibilidad. Las empresas en este grupo, necesitan anticipar de mejor manera ante los cambios en el contexto y ajustar sus planes en consecuencia.

¿Por dónde comenzar para mejorar el potencial de cambio?

En términos genéricos, los autores proponen tres ideas para incrementar la capacidad de cambio en una organización:

  1. Obtener información. Identificar el estatus en relación con los 9 elementos del potencial de cambio. Realizar pequeños cambios que generen valor, realizando pruebas, obteniendo lecciones aprendidas y ajustando de forma ágil.
  2. Abordar el cambio de forma integral. Identificar cómo encajan los cambios que se vislumbran, en el panorama completo de la organización. Ello para dirigir de forma óptima las inversiones y los recursos para soportar los cambios.
  3. Movilizar a los líderes. Las transformaciones proveen el mejor clima para desarrollar a la siguiente generación de líderes. Si se busca modificar viejos patrones y desarrollar nuevas capacidades, se requiere consolidar el trabajo en equipo, con metas compartidas y un plan de acción claramente definido.

Ahora, más que nunca las organizaciones requieren medir, analizar y mejorar su potencial de cambio, lo que permitirá que sean más ágiles y resilientes ante los cambios del entorno competitivo.

Si deseas conocer más sobre cómo preparar el terreno para implementar cambios estratégicos de forma ágil. Escríbenos a info@kamaleo.net o déjanos tus comentarios, nos encantará leerte.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *