¿Quieres tener una organización más ágil?

5 características que pueden hacer la diferencia

Ante un entorno que se transforma con mayor velocidad, las empresas luchan por mantener el paso atendiendo las necesidades de clientes e inversionistas. La presión aumenta si se toman en cuenta otros factores como la competencia, nuevas tecnologías y la baja disponibilidad de talentos clave en las organizaciones.

Por ello, es fundamental que tu empresa pueda responder de manera óptima ante el cambio rápido de prioridades. Así pues, en esta entrada presentamos las 5 características que pueden hacer la diferencia para tener una organización más ágil*.

Pero antes, hablemos del nuevo paradigma de las organizaciones.

En el siglo pasado, éstas se conceptualizaban como  máquinas, es decir, con un fuerte enfoque en eficiencias, control de calidad, jerarquías, especialización y operadas mediante un sistema científico de gestión.

–Hoy en día, las empresas se entienden mejor si son vistas como organismos vivos, que evolucionan y se adaptan a los cambios, en donde las fronteras entre roles importan menos y la acción importa más, los líderes marcan el rumbo y los equipos de trabajo practican la auto-responsabilidad.

Así pues, las empresas para ser verdaderamente ágiles, requieren al mismo tiempo ser estables y dinámicas.

Lo anterior a través de dos tipos de estructuras: unas que evolucionen lentamente y soporten a las otras, que son las que se adaptan rápidamente a nuevos retos y oportunidades.

Se oye bien. Sin embargo, aunque para muchos líderes la agilidad organizacional ya está entre sus principales prioridades, pocos han logrado alcanzarla. 

Las cinco características de una organización ágil

El reto para alcanzar una mayor agilidad está en contar con las 5 características trabajando de forma coordinada.  Cada característica implica un cambio de mentalidad el cual se explica a continuación:

1. Rumbo definido y permeado en toda la organización

Cambio mental:

–pasar de “en un ambiente de escasez, tendremos éxito capturando valor de la competencia, clientes y proveedores para nuestros inversionistas”

–hacia “reconociendo la abundancia de oportunidades y recursos disponibles, tendremos éxito al co-crear valor con y para todas nuestras audiencias clave (stakeholders)”

2. Red de equipos empoderados

Cambio mental:

–pasar de “la gente necesita ser dirigida y gestionada, de lo contrario, desconocerán qué hacer, sólo dedicarán a cuidarse y habrá caos”

–hacia “al tener una responsabilidad clara y autoridad, la gente estará altamente comprometida, se cuidará entre sí, encontrarán soluciones ingeniosas y obtendrán resultados excepcionales”

3. Ciclos rápidos de aprendizaje y toma de decisiones

Cambio mental:

–pasar de “para obtener el resultado que se busca los altos mandos y los más experimentados deben definir el rumbo, detallar los planes para llegar y determinar cómo minimizar los riesgos”

–hacia “vivimos en un entorno cambiante y no podemos predecir exactamente lo que depara el futuro. La mejor forma de minimizar el riesgo y tener éxito es aceptando la incertidumbre y ser los más rápidos y productivos al probar cosas nuevas”

4. Modelo de capital humano dinámico y que detone la pasión

Cambio mental:

–pasar de “para alcanzar los resultados, los líderes deben controlar y dirigir el trabajo, especificando las tareas de los empleados constantemente”

–hacia “líderes efectivos empoderan a los colaboradores para adueñarse de su rol; y a través de la confianza llevarán a la organización a cumplir su propósito y visión”

5. Tecnología de punta que permita la agilidad

Cambio mental:

–pasar de “la tecnología es un área un soporte que provee servicios específicos, plataformas o herramientas para el resto de la organización conforme lo dictan las prioridades, los recursos y el presupuesto disponibles”

–hacia “la tecnología está completamente integrada y es fundamental en cada aspecto de la organización como un medio para generar valor y reaccionar rápidamente a las necesidades del mercado y las audiencias clave (stakeholders)”

La idea en resumen

El entorno actual presiona a las organizaciones para volverse más ágiles. En respuesta, una nueva forma organizacional está surgiendo que presenta las 5 características mencionadas arriba. Éstas permiten un mayor balance entre estabilidad y dinamismo, que derivan en un mejor desempeño y mejores oportunidades de permanencia. 

Lograr mayor agilidad implica cambios de mentalidad en las personas y en los equipos de trabajo, para que finalmente esta característica sea parte del día a día y de su cultura.

¿Cómo saber qué tan ágil es nuestra empresa? ¿Cómo incrementar la agilidad? Si deseas conocer más sobre el tema te invitamos a contactarnos. También nos encantará saber tus comentarios.

*Tomado del artículo: The five trademarks of agile organizations
Por Wouter Aghina, Aaron De Smet, Gerald Lackey, Michael Lurie, and Monica Murarka

Fuente: https://www.mckinsey.com

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