Tips para el manejo de la comunicación altamente efectiva

Luego de haber diseñado e implementado diversos programas de comunicación exitosos porque – acorde a los clientes – estos programas han sido los detonadores para “abrir el camino hacia el entendimiento de lo que es un cambio o el valor de un proyecto en particular” es importante compartir algunos tips o algunas de las mejores prácticas que se han aterrizado en la acción.   Ello para que tú o alguien de tu equipo puedan capitalizarle:

  • Recordar que la comunicación es un catalizador para el cambio pues ella es la que permite abrir el camino para que la gente transite por las siguientes etapas de manera sencilla:
    • del desconocimiento a la noción de lo que trata el cambio,
    • de la noción al entendimiento o bien, de la noción a la percepción positiva,
    • del entendimiento al involucramiento y
    • del involucramiento al compromiso y a la adopción
  • El tiempo que se invierta en planear y/o generar el plan de comunicación es valiosísimo.   Una hora invertida en la planeación evitará n horas de retrabajo y/o falta de soporte hacia una iniciativa en particular
  • Un plan de comunicación será exitoso en la medida en que este anclado al plan del proyecto y/o cambio a introducir.   En otras palabras, el proyecto técnico es el punto de partida para estructurar el plan de comunicación sobre todo en cuanto al tipo de mensajes que se generarán en relación a cada milestone
  • Si el plan de trabajo de un proyecto ha omitido o pasado por alto el contemplar un plan de comunicación, cuidado. Lo anterior porque es muy probable que la gente – ante la falta de claridad sobre lo qué está pasando – no sólo estará desconcertada sino que se irá haciendo reacia al cambio
  • Iniciado el plan de comunicación no hay marcha atrás – aun cuando las noticias que en ocasiones tengan que darse hablen de retrasos o de cambios al plan original.   Ello porque la comunicación abierta y clara es base para la congruencia y la confianza
  • Los planes de comunicación más exitosos más que unilaterales son bilaterales.  Esto es, son el canal para informar que pasa o que viene pero también el canal para sondear como la gente está reaccionando a la iniciativa y/o que cambios es necesario realizar pues quizá hay brechas o puntos ciegos a abordar
  • Los programas de comunicación altamente efectivos no necesariamente tienen que ir ligados a una alta inversión.   Recordar que lo más importante es entender la cultura organizacional y ser muy creativos para capitalizar lo existente
  • Ante la pregunta de cuánto invertir en las iniciativas de comunicación, se ha observado que en los proyectos de cambio exitosos, el rango destinado oscila entre el 20% y el 35% del monto total destinado a gestionar el cambio..
  • En los programas de comunicación recordar que menos es más.  Esto es, para tener un mayor impacto, concentrar los esfuerzos en sólo tres o cuatro ideas centrales y también siempre cuidar que el lenguaje utilizado sea claro y sencillo
  • Cuando estén por lanzarse los mensajes a todas las audiencias, contemplar el tiempo que se requiere para su lanzamiento y/o las limitaciones tecnológicas que puedan suscitarse.  Ello por ejemplo en cuanto al envío de los mensajes a las diferentes usuarios en sus respectivas cuentas de correos
  • Validar que las cuentas de los usuarios y/o las bases de datos de las diferentes audiencias están actualizadas
  • Asegurar que si se crea una página de web para el proyecto y/o simplemente se tiene una cuenta de correo o un buzón para que la gente de retroalimentación, hay un responsable para dar seguimiento a cada una de las preguntas y/o comentarios
  • Ser abierto para recibir críticas, pues ello será la clave para hacer los ajustes al plan y/o programa de comunicación
  • Estar abierto a introducir nuevas modalidades de comunicación tales como los blogs u otros espacios cibernéticos para fomentar la participación y retroalimentación así como evitar  subestimar el poder de las redes informales.

El uso de datos para la toma de decisiones: ¿Cómo gestionar la transformación al interior de la organización?

A propósito de nuestro tema de otoño, enfocado a evaluar cómo nos ha ido con los objetivos planteados para el año, bien vale revisar los puntos principales del artículo “Data Driven Transformation: Accelerate at Scale now” (publicado por The Boston Consulting Group en mayo de 2017); el cual, hace referencia a esfuerzos que buscan re-inventar la estructura de TI en la organización. Mismos que si bien, se reconocen como estratégicos y se les destinan recursos considerables, en muchos casos, implementarlos termina siendo poco exitoso o los resultados tardan más de lo esperado en poder palparse.

El artículo propone 3 pasos para lograr un abordaje más ágil, efectivo y con mayores probabilidades de éxito en este tipo de transformaciones. A continuación, una síntesis de los puntos principales de la lectura:

¿Qué mueve a una compañía a buscar una re-estructuración ágil de TI? El uso de datos para la toma decisiones es un diferenciador entre competidores; las reglas de los negocios se reescriben cada vez más rápido; y, lo que típicamente se busca, es estar a la vanguardia sin poner en riesgo a la compañía en el proceso.

Para ello, el método debe ser conveniente en cuanto a costo-beneficio, incremental y sostenible en el tiempo.

Los tres principales pasos para la transformación.

1) Iniciar con pilotajes que generen victorias rápidas. Esfuerzos de pocas semanas y hasta seis meses, que mejoren el desempeño de un área clave y cuyos resultados sean tangibles casi de inmediato.

Con ello se podrán dimensionar los posibles beneficios a futuro, se contará con lecciones aprendidas y, en algunos casos, se contará con ahorros que contribuyan a costear las siguientes etapas de la transformación.

2) Diseñar un plan que abarque las necesidades de alta prioridad. Puede comenzar mientras las primeras iniciativas están en proceso. Consiste en generar un portafolio de oportunidades, identificando y priorizando funciones o áreas que se beneficiarán más con la transformación.

En esta fase se invierte en generar una visión compartida acerca de la transformación y en comunicarla con los equipos de trabajo para ganar soporte en los cambios requeridos.

Además, es necesario realizar un diagnóstico sobre el uso de datos, el grado de digitalización de la información y las capacidades de TI en la organización.

Así pues, la metodología propuesta por The Boston Consulting Group (BSC) para una transformación de TI exitosa consiste en:

  • Construir una visión. ¿Para qué se hace este esfuerzo? ¿Qué se busca obtener? ¿Es una mejora de las prácticas actuales o una transformación radical?
  • Generar el portafolio de iniciativas. Contemplando el establecer un método para priorizarlas. Algunos factores a considerar son: qué tanto un proyecto nos ayuda a mejorar la disponibilidad de la información, a cumplir con un elemento regulatorio, a simplificar un proceso, a obtener beneficios para los clientes, a reducir costos, etc.
  •  Seleccionar un modelo de análisis de datos. Para ello, la compañía debe determinar cómo quiere que opere esta función. Y así, seleccionar la mejor herramienta, tomando también como referencia las capacidades internas, para saber en dado caso qué componentes realizar en casa y cuales delegar a un proveedor externo
  • Establecer una estructura de gobierno de datos. Consiste en asegurar que la calidad e integridad de la información se utilizará para tomar decisiones de negocio, estableciendo indicadores que monitoreen la calidad de la información y esquemas de mejora continua
  • Definir la infraestructura necesaria. Es en esta etapa que se evalúa si la infraestructura actual es suficiente para las necesidades futuras, si se tiene el tipo de tecnología adecuada y el modelo de operación óptimo

3) Organizarse para el buen desempeño sostenido. El éxito, como en cualquier viaje de cambio, se mide por resultados que se mantienen en el tiempo. Por lo tanto, en la tercera fase de la transformación, se proponen cuatro actividades: crear nuevos roles y procesos de gobierno de datos; fomentar una cultura de uso de datos para la toma de decisiones; adoptar esquemas de trabajo que fomenten la agilidad; y cultivar el talento y habilidades necesarias para gestionar una organización centrada en datos

Así pues, aunque pareciera una tarea titánica el esfuerzo de transformar a la organización hacia una cultura de uso de datos, aquí se presenta un método práctico para abordar el viaje de cambio.

Al respecto, si participas en un esfuerzo de esta naturaleza:

  • ¿Se han considerado el generar victorias rápidas para ganar momentum?
  • ¿Se han priorizado las necesidades de TI en la organización?
  • ¿Qué se requiere ajustar en esta recta final del año para lograr los objetivos planteados?

Nos encantará saber tus comentarios y reflexiones al respecto.

Para consultar el artículo en su versión completa en inglés puedes consultar la siguiente liga:

https://www.bcg.com/en-mx/publications/2017/digital-transformation-transformation-data-driven-transformation.aspx