Una idea de cambio (Parte 3 de 5): Explorar es el primer paso del esencialismo

En esta tercera entrega, presentamos el primer paso de la metodología propuesta por Greg McKeown en su libro: “Essentialism. The Disciplined Persuit of Less”; la cual consiste en explorar para distinguir lo poco que es vital, de lo mucho que es trivial.

Si deseas leer la primera y segunda parte, puedes consultar los enlaces siguientes:

Parte 1: Esencialismo, la idea de cambio que sugiere: menos es mejor

Parte 2: ¿Cómo piensa un esencialista?

Para este post se exponen cinco prácticas para explorar:

  • Buscar espacios para pensar
  • Destinar tiempo para ver y escuchar
  • Fomentar el juego
  • Cultivar el buen dormir
  • Aplicar altos criterios de selección

Lo anterior es clave en la búsqueda del concepto de Menos es mejor. Sin embargo, la paradoja del esencialismo es que en esta forma de pensar y actuar se exploran más opciones que en la cultura no-esencialista, misma que tiende a saltarse este paso y verlo como una actividad de poco valor.

Las cinco prácticas: ¿Cómo identificar lo poco que es vital de lo mucho que es trivial?

1) Escapar. Necesitamos generar el espacio para escapar y diferenciar lo poco que es esencial de todo lo demás. Espacio para enfocar, que no significa fijar la atención obsesivamente en una cosa, sino en ajustar constantemente el campo de visión y en buscar espacios para la concentración ininterrumpida.

Entre más apretada esté la agenda, más espacio se necesita para pensar. Entre más complicadas se pongan las cosas, más se necesitan espacios de reflexión. Esto incluye tener espacios para leer.

2) Mirar. ¿Nos hemos sentido perdidos o indecisos sobre en dónde destinar nuestro enfoque? ¿Abrumados por la cantidad de información o solicitudes a procesar? ¿Sentimos que hemos perdido de vista el objetivo de lo que hacemos? Algunos consejos para estar de vuelta en el camino:

  • Identificar la película completa: ¿Qué? ¿Para qué? ¿Cuándo? y ¿Quién(es)?
  • Observar y escuchar: poner atención en lo que no se dice, leer entre líneas, buscar la esencia de la información, filtrar lo fascinante
  • Tener un diario: registrar los hechos relevantes para recordar lo que nuestro cerebro no puede. El poder acumulativo de los cambios incrementales se aprecia mejor con el tiempo
  • Salir al campo de acción: lo que permite explorar un problema desde otros ángulos y clarificar en dónde realizar la mayor contribución
  • Mantener la vista en detalles inusuales
  • Clarificar la pregunta que estamos tratando de responder

3) Jugar. La palabra escuela viene del griego schole que significa ocio y tiempo libre, sin embargo, en muchos casos, los sistemas actuales de aprendizaje han removido esta característica de sus programas. La capacidad de jugar se ha vuelto trivial en la edad adulta y más en los lugares de trabajo.

No obstante, la imaginación es la fuente de todos los logros de la humanidad. Jugar cultiva la plasticidad, adaptabilidad y creatividad en el cerebro. Expande la mente en formas que nos llevan a explorar: germinar nuevas ideas o ver viejas ideas desde nuevas perspectivas, además de ser un antídoto para el estrés. La cultura esencialista integra el juego como parte de la vida diaria.

4) Dormir. El mejor activo que tenemos para hacer una contribución al mundo somos nosotros mismos. Invertir en nuestro cuerpo, mente y espíritu ayuda a proteger nuestra mejor herramienta. Por otra parte, una forma de dañarla es la falta de sueño ya que afecta directamente a nuestra habilidad para priorizar. Hay quienes creen que es una pérdida de tiempo, algo para los débiles, perezosos o incluso un lujo. Pero diferentes estudios demuestran que el sueño es necesario para obtener mayor productividad y creatividad. Por lo tanto, dormir es una prioridad para un esencialista.

5) Seleccionar. Si la respuesta a una decisión NO es un “Sí definitivo”, entonces debería ser un “No rotundo”. Esto responde a la regla del 90% (Seleccionar solo el mejor 10% de las oportunidades). El método propuesto en el libro para tener altos criterios de selección, indica que primero se debe definir la oportunidad que se presenta ante nosotros. Luego establecer 3 criterios mínimos y 3 criterios ideales para considerar la opción. Entonces, para tomar la decisión a favor se deberían pasar todos los criterios mínimos y al menos dos de los criterios ideales. 

Hasta aquí la síntesis de esta semana. Antes de irnos, dejamos la siguiente reflexión.

  • ¿Cuál de las cinco prácticas requiero cultivar más para poder identificar lo poco que es esencial de lo mucho que es trivial?

Ahora que identificamos lo esencial, ¿Cómo deshacernos de lo mucho que es trivial? En el post de la siguiente semana expondremos algunas ideas.

Mientras tanto, nos gustará leer tus reflexiones.

Si deseas consultar la lectura original:

Libro: “Essentialism. The Disciplined Persuit of Less”.

Escrito por Greg McKeown, 2014.

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